martes 30 de octubre de 2007

Horizonte

Hoy me he detenido un momento y he pensado. Me he dado cuenta que me queda tiempo por delante, que efectivamente todo se andará, que va a haber momentos mejores y peores que este. Hoy quiero que el tiempo vaya grabando mi piel de surcos, que cada surco cuente una historia, he deseado también dejar marca en la piel de otras personas. Sé que no ansio una vida demasiado larga, sólo quiero que sea intensa. Deseo no morir antes de descubrir en una criatura mi mirada inquieta, mi manera de ver el mundo. Quiero saber que se siente cuando ganas tu primer sueldo o compras tu primer piso. Quiero descubrir la sensación de salvar una vida, quiero comprender al mundo, aliviar locuras aún peores que la mía. Hoy he imaginado una vida, la mía llena de oportunidades, de posibles historias y he imaginado para ella un bonito final. No he imaginado mi tumba rodeada de gente, ni he imaginado mucha gente, ni he imaginado tumba. He imaginado a cuatro personas subidas a un barco, recordándome, porque sólo ellos me conocían, y echándome de menos. Oía escapar una risa al recordar alguna historia, riéndose de un defecto y me ha gustado. Les he visto tirar mis cenizas a mi mar, he sentido como él me prtegería y me acompañaría en mi viaje final. Quiero pensar que mi muerte sólo importará a cuatro pero, que más de veinte personas tendrán la vaga memoria de un nombre y una consulta, que un día les alivió un poco. Quiero morir habiendo vivido, no bien, ni mal, sino, habiendo vivido y habiendo aprendido a vivir.

Hoy al mirar por la ventana he descubierto que me quedaban más de mil posibilidades, quizás la mitad acaben en fracaso pero,siempre quedará la otra mitad.