martes, 30 de octubre de 2007

Horizonte

Hoy me he detenido un momento y he pensado. Me he dado cuenta que me queda tiempo por delante, que efectivamente todo se andará, que va a haber momentos mejores y peores que este. Hoy quiero que el tiempo vaya grabando mi piel de surcos, que cada surco cuente una historia, he deseado también dejar marca en la piel de otras personas. Sé que no ansio una vida demasiado larga, sólo quiero que sea intensa. Deseo no morir antes de descubrir en una criatura mi mirada inquieta, mi manera de ver el mundo. Quiero saber que se siente cuando ganas tu primer sueldo o compras tu primer piso. Quiero descubrir la sensación de salvar una vida, quiero comprender al mundo, aliviar locuras aún peores que la mía. Hoy he imaginado una vida, la mía llena de oportunidades, de posibles historias y he imaginado para ella un bonito final. No he imaginado mi tumba rodeada de gente, ni he imaginado mucha gente, ni he imaginado tumba. He imaginado a cuatro personas subidas a un barco, recordándome, porque sólo ellos me conocían, y echándome de menos. Oía escapar una risa al recordar alguna historia, riéndose de un defecto y me ha gustado. Les he visto tirar mis cenizas a mi mar, he sentido como él me prtegería y me acompañaría en mi viaje final. Quiero pensar que mi muerte sólo importará a cuatro pero, que más de veinte personas tendrán la vaga memoria de un nombre y una consulta, que un día les alivió un poco. Quiero morir habiendo vivido, no bien, ni mal, sino, habiendo vivido y habiendo aprendido a vivir.

Hoy al mirar por la ventana he descubierto que me quedaban más de mil posibilidades, quizás la mitad acaben en fracaso pero,siempre quedará la otra mitad.

domingo, 28 de octubre de 2007

Mar

Él es inmenso, el alberga toda la paz de una noche y toda la pasión del atardecer. Él lo ha visto pasar todo, lleva ahí mucho más tiempo que el que llevamos tú y yo aquí. Él comprende mejor que nadie, él es bello y sabio a la vez. Encarna todo y jamás me abandonará. Su caricia es la más suave de todas, es una caricia que te envuelve, refresca y despierta. Su caricia devuelve la vida, nunca es inoportuna, siempre acierta y consuela. En él muchos encuentran descanso, algunos el sueño final y otros principio de vida. Hay quien no lo aprecia y quien no lo cuida. Hay a quien le gusta y quien lo pasea. Después estoy yo, para mí él es el todo. Yo empiezo y acabo en él, para mí, es todo y nada, es principio y final, él me vacia y me llena. Soy hija pródiga, soy aquella que se aleja de su padre y siempre acaba volviendo, sé que una vez volveré para siempre, que una vez vendré para no marcharme, aunque marque el final de todo lo demás. Y volveremos a ser uno, encontraré una vez más, en él y su frescura, el padre que nunca tuve, el calor que otro no me supo dar. El resto dejará de importar, seré parte de su inmensidad, me atrapará y, a la vez, me pertenecerá por completo. Nos veremos amanecer cada mañana y después, celebraremos ver morir el sol. La noche se fundirá con él, y al fundirse con él, lo hará conmigo. El frio y la oscuridad perderan todo sentido, al igual que yo perderé la noción de la luz y el calor, olvidaré el resto, sólo recordaré que somos él y yo. Mi desorden dejará paso a su rítmica inestabilidad, a su vaivén, a su azul y a su anaranjado amanecer. Veremos a la gente pasear a nuestro lado pero, yo no seré celosa, pues sé que soy su única hija, que soy la elegida. A su lado seré fuerte, poseeré su fuerza, seré yo pero, como sólo él me conoce. Quizás sea sirena o criatura, podré ser la verde calma de la tarde un día y al siguiente, el fresco tacto. Sé que el me hará libre, libre de ser y elegir, libre de marcharme mas, yo quedaré. Nunca quise a nadie como le quise a él, nunca nada podré comparar al mar.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Normal y corriente

Yo te amo sentada en una silla, simplemente. Te amo cuando me arreglo para salir a la calle y con mi moño de andar por casa. Te amo también cuando camino, cuando estudio y cuando nado. Pero, no te amo montando en un caballo blanco, ni descubriendo un gran misterio; tampoco te amo mientras inició una gran guerra o estoy casada con el hombre más rico de la ciudad. No, te amo así, normal y corrientemente, como cualquiera a cualquier otro y, sin embargo, no sé si es un sentimiento demasiado pesado para mí, no sé si mi pobre espalda podra soportarlo mucho más tiempo. Porque yo también soy normal y corriente, tampoco soy la protagonista de una novela.

Soy consciente de que tú también lo eres pero, a veces te me antojas totalmente maravilloso, a veces te considero demasiado, algo inalcanzable...mas, luego recuerdo que he de tenerte, quiero tenerte y quizás algún día todo se ande. Quizás sea un amor normal y corriente, de esos que no tienen grandes cosas que contar, que no viven grandes desafios pero, gastan sus horas en compañia. Aquellos que se quieren con palabras normales y no con frases preciosas y perfectamente ideadas y colocadas, como aquellos que simplemente pasean por la calle cogidos de la mano y se llaman por teléfono por las noches. Quizás solo fuese normal pero, sería nuestro.

...O, ¿quién sabe?Quizás nos convirtiesemos en una de esas parejas que montan en blaco corcel y se hablan en verso, quizás nuestro amor fuese de aquellos que luchan contra todo y vencen o igual, igual nuestras frases se podrían asemejar a las que pronunciaban Romeo y Julieta en la intimidad de la noche. Quizás mis palabras empiecen a ser algo más que eso el día que tú te decidas a asumir un papel más importante que este en el que te has empeñado en encasillarte.

El día que salgas de tu estado de indiferencia para quererme, como uno más o como aquellos sobre los que escriben. La verdad, todo lo demás dará igual el día que empieces a amarme.

martes, 23 de octubre de 2007

érase una vez...

y todo sea porque los cuentos que una vez me contaron empezaban así, y eso es lo que quiero hacer de ésto, de mi vida y de todo, un cuento.

No sé hacia donde evolucionará ésto, tampoco importa, sólo sé que si hoy está aquí es gracias a una conversación de ayer. Una conversación que hablaba de no querer "tirar pa'lante", de querer tirar hacia atrás y que todo vuelva al momento en el que tú eras lo mejor que has sido nunca, en que eras feliz; justo el minuto antes de que tu misma lo torcieses todo. Una conversación que no hablaba de giros de 360º porque esos te devuelven al mismo sitio, sino de giros de 359, porque aunque estés cerca estás mareada y tu punto de vista tampoco es el mismo que el que era, y es en esos momentos cuando solo necesitas a un par de personas cuerdas que te recuerden que estás a un paso, que no debes dejar de soñar,ni de luchar. Fue una conversación que me propuso no seguir guardando todo lo escrito en secreto, sino enseñarlo a desconocidos y a las personas de máxima confianza, que al final son casi lo mismo, dijó que dejase una dirección en un sitio en que solo mirasen algunos, unos pocos a los que les importaba yo y lo que escribía, porque aunque no sea demasiado bueno, es mío...y eso es más de lo que puedo decir de algunas cosas.



En fín,prometo que de haber siguiente,será una entrada de verdad..:)

De todas maneras, se agradecerían comentarios...